Los designios de Dios no tienen edad

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Il premio Nobel per la medicina Rita Levi Montalcini nel corso di una sua lezione all'universita' "La Sapienza" a Roma, in una foto d'archivio del 15 marzo 2000. ANSA / MONTEFORTE
Il premio Nobel per la medicina Rita Levi Montalcini nel corso di una sua lezione all’universita’ «La Sapienza» a Roma, in una foto d’archivio del 15 marzo 2000. ANSA / MONTEFORTE

Acaba de fallecer nada más ni nada menos que a los 103 años de edad el premio Nobel de Medicina italiana y senadora vitalicia Rita Levi Montalcini.

Nacida en Turín el 22 de abril de 1909 en el seno de una familia judía, fue reconocida con el Premio Nobel de Medicina en 1986 junto a Stanley Cohen por sus investigaciones sobre el crecimiento de las células neurológicas.

Al comenzar la II Guerra Mundial, debido a las amenazas de persecuciones antisemitas se trasladó a Bruselas, donde colaboró en el Instituto Neurológico durante un año. En 1940, tras la entrada de las tropas de Hitler en Bélgica, regresó de nuevo a Italia y organizó en su casa un pequeño laboratorio de neuro embriología experimental. Durante la guerra vivió en Florencia y ejerció como médica de las tropas de EE.UU. En 1947 fue a los Estados Unidos donde ejerció la investigación y la docencia en la cátedra de Neurobiología.

En 1986, la Academia de las Ciencias sueca les otorgó, a ella y a Stanley Cohen, el Premio Nobel de Medicina, en mérito a sus investigaciones sobre el crecimiento de las células neurológicas. Acostumbrada a la soledad, la concesión del Nobel le causó una gran depresión, ya que dijo: «no conseguía soportar aquel clamor».

Rita Levi era miembro del Comité Nacional Italiano de Bioética, que en junio de 1994 presentó un documento en el que rechazaban a las «abuelas-madres», la fecundación asistida y los úteros «de alquiler». También rechazó, a título personal, la clonación humana en 1997. Asimismo, se proclamó enérgicamente contra la eutanasia.

Ese mismo año, celebró su 99 cumpleaños trabajando en su laboratorio del Instituto Europeo de Investigación del Cerebro (Ebri). Aseguró que además de ir habitualmente a las sesiones del Senado, escribía libros y participaba en conferencias. Levi dedicaba también parte de su tiempo a la Fundación Rita Levi Montalcini Onlus, creada junto a su hermana en 1992, y cuyo principal objetivo es mejorar el nivel educativo de las mujeres africanas.

A los 103 años muere en paz después de un almuerzo.  Rita ha sabido comprender el camino que tenía trazado para su vida: servir a la humanidad y el Señor la premia con una vida longeva porque posiblemente, ha tenido sobre sus espaldas el peso de cumplir por todos aquellos que no han sabido escuchar su propia conciencia de servicio.

 

Artículo extraído de:

La voz del Peregrino

Ejemplar Abril 2015

Autor: Fabián Valiño

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